
En la ONU y en la UNESCO, la OIEC es la voz de la educación católica
La representación internacional constituye una de las misiones fundamentales de la Oficina Internacional de la Enseñanza Católica. A través de su presencia en las Naciones Unidas y en la UNESCO, la OIEC vela por que la experiencia de las comunidades educativas y las realidades que viven los niños se tengan en cuenta en los grandes debates internacionales.
En 2026, diversas iniciativas permitieron dar a conocer esta voz en torno a prioridades fundamentales: el derecho a la educación, la protección de la infancia, la paz, la inclusión, la inteligencia artificial y la transformación de los sistemas educativos.
Defender el derecho a la educación en el Consejo de Derechos Humanos
El 27 de marzo de 2026, durante el 61.º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra, Paulette Diakité-Lacroix, representante de la OIEC ante las Naciones Unidas, intervino en el diálogo dedicado a la situación de los derechos humanos en Malí.
Llamó la atención sobre las consecuencias de la inseguridad para los niños y las comunidades educativas: cierres de colegios, desplazamientos de población, ataques contra las infraestructuras escolares y el agravamiento de las desigualdades en el acceso a la educación. La OIEC hizo especial hincapié en la situación de las niñas, especialmente expuestas al abandono escolar, a la violencia y a los matrimonios precoces.
Hizo un llamamiento a reforzar la cooperación para garantizar la continuidad de la educación en contextos de crisis, recordando que la escuela es a la vez un lugar de aprendizaje, de protección, de resiliencia y de construcción de la paz.
Por una inteligencia artificial al servicio de las personas
Los días 6 y 7 de julio de 2026, la OIEC estuvo presente en Ginebra en el primer Diálogo Mundial sobre la gobernanza de la inteligencia artificial, organizado por las Naciones Unidas.
La OIEC defendió allí un enfoque de la inteligencia artificial basado en la dignidad humana, la protección de los niños y el respeto de sus derechos. Los datos personales, la privacidad, las desigualdades en el acceso, la formación del profesorado y la educación para el pensamiento crítico deben integrarse plenamente en las decisiones internacionales.
Si bien la inteligencia artificial ofrece nuevas posibilidades para el aprendizaje y el acompañamiento de los alumnos, debe enmarcarse en un marco de gobernanza claro, ético y protector. La innovación tecnológica debe permanecer siempre al servicio de las personas y del bien común.
Participar en la transformación mundial de la educación
El 10 de julio de 2026, la OIEC, representada por Gloria Parra, Michel Bertet y Hummas Sohail, participó en la Cumbre «Transforming Education Summit +4», celebrada en la sede de la UNESCO en París.
El objetivo de esta reunión era evaluar los avances logrados desde la Cumbre sobre la Transformación de la Educación de 2022 y acelerar la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible n.º 4: garantizar a todas las personas una educación inclusiva, equitativa y de calidad.
Les échanges ont porté sur le financement de l’éducation, la formation des enseignants, l’inclusion, l’égalité entre les filles et les garçons, la transformation numérique et la capacité des systèmes éducatifs à faire face aux crises. L’OIEC a ainsi réaffirmé la contribution des écoles catholiques à cette mobilisation mondiale, particulièrement par leur attention à chaque personne et aux plus fragiles.
La educación, en el centro de una cultura de paz
El 8 de julio, Gloria Parra y Hummas Sohail, representantes de la OIEC ante la UNESCO, también habían participado en el primer diálogo dedicado a la cultura de la paz en África.
Organizado como preparación para la cuarta Bienal de Luanda, este encuentro reunió a expertos, Cátedras de la UNESCO y redes UNITWIN en torno a la contribución de los conocimientos y los sistemas de gobernanza africanos a la construcción de sociedades más pacíficas, inclusivas y sostenibles.
Para la OIEC, la cultura de la paz comienza en la escuela. Se construye a través del diálogo, la escucha, la cooperación, el reconocimiento de las culturas y la valorización de los conocimientos procedentes de las comunidades y las tradiciones locales.
Conectar la realidad sobre el terreno con las decisiones internacionales
A través del compromiso de sus representantes ante la ONU y la UNESCO, la OIEC establece un vínculo entre las realidades que se viven en las escuelas y los foros donde se definen las grandes orientaciones internacionales.
Ser la voz de la educación católica significa defender el derecho de cada niño a recibir una educación de calidad en un entorno seguro, dar testimonio de la experiencia de los centros educativos y contribuir a que las respuestas internacionales sean más justas y humanas.